¿Hoy? Siempre...


No solo hoy pero hoy es hoy...

Hoy al igual que ayer y de la misma forma que mañana o pasado mañana hay licensia para besar...

Ayer no me cansé...

Mañana tampoco dejaré, al igual que hoy, de besarte...

Dulce de corazón


¿Cómo?

¿Ya no más?

¿Te vas así sin intentarlo al menos?

¿Ni una última discusión?

¿Ni nuestra última noche juntos?

¿Te vas sin importar lo que opino?

¿Se perdió la esencia?

¿Ya no hay más en tu cuerpo el perfume de mi piel?

¿Ni un beso?

¿No recuerdas ni una caricia?

¿Dónde dejaste botado el dulce de mi corazón?

Bésame...


Bésame en este tiempo de lluvias y en los días de sequía...

Bésame en la piel así como en el aire...

Bésame con la más sublime de las pasiones...

Con esa delicadeza de tus labios y con esas ganas incontrolables...

Usa la fuerza y no la uses...

Dime esas palabras que memorizas de tantas poesías y bésame con el silencio absoluto de las palabras...

Bésame en los labios, bésame en el sexo...

Recorre centímetro a centímetro mi cuerpo y no dejes espacios sin besar...

Es más bésame doble...

Que soy adicta a tus besos y con besos te lo quiero demostrar...

Palabras que no están de más


Ya no estás...

Te fuiste por razones que aún no comprendo pero por las cuales no me estreso.

Ya no hay esa voz que me diga palabras dulces, o la que me dé un consejo.

No hay regaños, no hay saludos mucho menos besos.

Te fuiste y puedo decirte que te extraño, pero no tanto.

La vida sigue y yo seguí mi camino, sin ti o contigo... no importa, igual mi vida debía seguir.

Te extraño amigo, aunque tu no me extrañes...

No importa, no hay resentimientos, nunca los hubieron...

Algo si te confieso aunque talvez no te importe, si extraño que seas mi amigo...

Pronto volverá a llover



Los días de lluvia son mis preferidos. Si llueve, las noches son de lo mejor. Me gusta abrazarte cuando está lloviendo, porque tu espalda adquiere un aroma a tierra nueva, a semilla que va germinando dentro de la selva. Siento que tu cuello rige las cosas y que tus hombros sostienen el mundo. Eres todo cuando llueve y yo me acurruco contra tu espalda a esperar el amanecer.

Las horas me parecen tan cortas y esto es lo que me disgusta. Quisiera que el tiempo se aliara a mis sentimientos y detuviera el sol siquiera un poco. Que detuviera la mañana, distrayéndola como a una niña curiosa que no conoce la nieve.

Mis ojos se ponen tibios porque de vez en cuando lloran. Es que me llega la nostalgia como disparo al centro de la razón. Me desubico, incluso logro dormirme como cruel trampa que no busco, pero caigo sin remedio. No me gusta el sueño cuando llueve... hay momentos significativos que no le pertenecen a Morfeo.

Trato de asirme como nunca. No quiero despegarme de tus olores masculinos. Nada en ti parece moverse, solo tus labios cuando dicen te quiero o qué pasa, o dónde estoy. Me río y disfruto tu voz que reconoce mis dedos cuando te sientes confundido.

El amanecer se vuelve un castigo malicioso y entonces, yo le sonrío: Pronto volverá a llover.

A... "quien interese"...



Lunes 10 de agosto del 2009. San José, Costa Rica.



A... "quien interese"...

Reciba un cordial saludo y... Hola...

La presente es para... ¿Cómo estás?

Solo quería comentarte que las noches y los días no han sido iguales desde que te fuiste...

No es que te quiera retener más, no quiero que pienses eso. Aunque tu decidiste irte sin preguntármelo, con el tiempo aprendí a aceptar tu decisión.

No, tranquilo. No es necesario que vuelvas...

Si... lo sé... los papeles aún siguen en el piso, donde los dejaste luego de hacer tu escenita al marcharte...

La cortina corrida a un lado como la pusiste, la silla al lado de la ventana donde me hiciste sentarme para darme la noticia "sin importancia" como le llamaste...

Si, eso si, cerré la ventana no quería que entrara la lluvia en estos aguaceros de agosto y mojara la casa.

No te preocupes... ¿Cómo estoy? no tienes que preguntarlo...

¿Entonces para qué te escribí?

Solo quería que la próxima vez que vayas al correo me envíes "mis recuerdos", no quiero que me recuerdes, no merezco aparecer más en ellos...

Agradeciendo de antemano la atención a la carta,

Se despide,
Yo

Recuerdo nada más


Sentada, admirando la grandeza y claridad de la luna, me es imposible no recordarte.

Perdí. Perdiste. Perdimos.

No tiempo pues ganamos experiencia.

Perdimos un amigo. Una amiga. Una pareja.

Ganamos vida, independencia y maduramos.

Hoy sos un vago recuerdo que me trae la luna...

Una leve sonrisa que se dibuja en mis labios,

Una pequeña lágrima que recorre mi mejilla,

Un simple camino que tuve que recorrer en mi vida.

Hoy camino, sigo adelante porque fuiste un trago amargo que debía de tomar.

(Adiós)


Gracias a todos por leerme aquí cuando así fue pertinente venir a lamerse las heridas.

Hoy vuelvo al silencio, hoy digo (adiós)

...


Bésame...

No, gracias... ya no...


Y es que si te digo que si, cruzo la línea...

Esa pequeña y frágil raya, imaginaria pero tangible a mi corazón, a mi razón.

Si doy una vuelta y corro a tus brazos, si vuelvo a tus caminos, me alejo de los míos.

De mi vida, mis metas, mis sueños, mis ideales.

¿Qué siento? Me preguntas tratándome de poner entre la espada y la pared.

Deseándo que no hable, no me defienda, no razone y muera mientras tomo el veneno de tus labios...

No... lastimosamente no...

No vuelvo a ti... no cruzo esa línea de nuevo... no seré tuya...

Aunque veas a una mujer debilitada, no sos lo suficiente para hacerme morir.

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Perfume de un beso.