Mostrando entradas con la etiqueta Denise. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Denise. Mostrar todas las entradas

Con el corazón estrujado

Aparte de las horas de sueño que no sé si recuperaré, el regreso a Barcelona me tiene el corazón contento y estrujado a la vez. Contento porque mi señor esposo me hacía una falta que sólo puedo resumir en no tener paz. Y estrujado por la razón que se repite con cada viaje a Costa Rica y se trata de mi madre. Que no se me malinterprete, amo a mi papá, pero el dolor punzante viene de la lejanía con mi mamá.

Así que aprovecho un meme que andaba por ahí para poner esta foto (vio, Captain, no me quedé con las ganas), y de paso, hacerle un homenaje a esa mujer hermosa que me enseñó muchas cosas... principalmente  a caminar, en todos los sentidos posibles.

Receta para dormir bien



Antes disfrutaba de dormir sola. Uno de los grandes placeres de la vida era, por ejemplo, echarme en la cama de mis papás a dormir, estirada hasta donde podía. Fernan cuenta que, aunque no me dé cuenta, tiendo a reacomodarme en cuanto él sale de la cama. Dice, ese hombre mentirosillo, que me acuesto en diagonal con cara de placer.

Puede ser… pero no del todo.

Este fin de semana dormí sola, tras dos años de dormir acompañada. Después de dar vueltas una hora, logré dormirme. Sólo para despertarme cada dos horas, siempre esperando ver a mi señorito marido a la par. Al final me rendí y yo, que soy una dormilona profesional, acabé aceptando que ya no puedo dormir bien sola.

Tras este fin de semana, el amor se me ha vuelto más físico que nunca. Es esa necesidad de girarme y tener la espalda que tanto me gusta abrazar.


Foto: Anthony Nagelmann

Volver al inicio Volver arriba

Perfume de un beso.