
Ya lo estoy sintiendo, el hueco comienza a pesar.
Es un agujero en el pecho que comenzó como un latido negro, como una oscura premonición hace ya un tiempo.
Sabías que esto crecería, y lo que hice para apoyarte fue endurecer mi pecho por dentro, volverme aún más héroe, pero…
Los héroes rescatan, pero no pueden prevenir los huracanes, y sabíamos que se nos venía encima algo pesado
Ya está junto a nosotros. Ya golpea nuestras puertas y ya miro en vos las primeras señas de dolor.
Perdón. Se supone que sea más fuerte, más firme, que por un tiempo mi brazo nos guie a los dos, pero..
A mí también me duele!! Y mucho! No es un dolor exclusivo, es compartido. Porque yo sufrí ya esas consecuencias y no quiero volver a cargar de nuevo pesos tan grandes.
Si algo malo nos podía pasar, era eso y tal vez estábamos tan metidos en nuestro bello amor que el golpe inicial nos dio demasiado.
Igual sigo fuerte. Igual puedo llenarme el hueco con mis puños y buscar en el tu razón para mis sonrisas.
Sé que podremos. Sé que hemos pasado cosas más difíciles, como aprender a confiar el uno en el otro.
Pero comprende, que los héroes a veces nos ponemos de rodillas, y voy a necesitar al menos de una de tus miradas para poder seguir volando.