Sí??

Usted me gusta….y mucho!!!


......hacemos un bebé????

Sí???





Como que no?? Pero si me salen bien bonitos...!!!

!!!!!!

bueno..está bien...pero...

podemos practicar???, digo yo...

Patriótica


MusicPlaylist



_Levantate, Jorge, ya son más de las 5...
Faltaban casi dos meses para cumplir los 18 años. En la mañana, ayudaba a mi papá con la hortaliza. Luego, me bañaba y me iba al colegio. Los sábados lo ayudaba toda la mañana, mientras él se iba a vender.

Fue un 30 de agosto. Unos hombres se acercaron y por la fuerza me metieron en un carro --jeje, ¿saben que trago grueso al escribir esto? Tan solo de recordar...--. Me llevaban obligado a formar parte del ejército. ¿Ejército de qué, contra quién? ¡¡Pero si solo tenía 17 años!! Cuando se los señalé, insistieron en que no me importaba, que me fuera con ellos. Pero era menor, de edad, no estaba obligado.

Me lanzaron en algún lugar que desconocía... Pero luego de 7 horas logré llegar a mi casa. Olvidé el incidente por un tiempo...

_Levantate, Jorge, son casi las 5... Feliz Cumpleaños, mi vida

Mi mamá hizo un queque. Tan pequeño, tan humilde que solo yo pude comerlo. Pero apreciaba enormemente su esfuerzo. Luego, me fui a trabajar. Lo había olvidado, pero ellos no. Volvieron. Y esta vez, no podía negarme.

Estuve mucho tiempo en la selva. Recuerdo una vez que le dispararon a una culebra amarilla y explotó, salpicando a unos soldados. Creo que fue la única vez que reí en ese mes. ¿Nunca se han sentido atrapados, hartos, como que se ahogan dentro de su propio cuerpo? No tenía nada que me recordara a mi familia, apenas un mensaje para decirles que me iba por un tiempo y ya. Fue triste. Muy triste.

El ahogo, el miedo. No lo pude soportar más. Sabiendo que estábamos cerca de Costa Rica, huí. Tenía miedo. Mucho miedo. Porque sabía acerca del odio de muchos ticos... Con todo el revuelo del bulldog o Doberman... Los comentarios de "Es feo que un ser humano muera así, pero no es un ser humano, es un nica" me aterraban. ¿Y si al final huir no era la mejor solución? ¿Y si paso de ser un esclavo a ser esclavo en otro país?

Pero logré llegar. Logré cruzar el río, logré escapar, logré sobrevivir. Al principio fue difícil. Si la gente te grita cosas. Aprendí a disimular el acento, y eso aún hoy me avergüenza. Me avergüenza porque a pesar de todo, fue una manera de darle la espalda a mi país. De nuevo... siento un nudo en la garganta cada vez que recuerdo Nicaragua... A mis primillos jugando con tierra (hacían ciudades para las hormigas), a mis primas cuando ahorraban para comprarse un vestido nuevo, y cómo lo lucían en todo lado para que la gente les dijera lo lindas que se veían (obviamente se lo compraban entre todas y se turnaban para usarlo... nunca fue buena idea un grupo de mujeres turnándose algo que todas quieren).

Con la distancia, solo valoro más a mi gente. No se imaginan el montón de noches que pasé llorando, recordando las tortillas de mi mamá... Recias, siempre, recias... Y la abuela, que se ponía a jugar bola con los nietos. Pero claro, nunca usó pantalón. Ella se arrequintaba la enagua y se ensuciaba... Esa es la última imagen que tengo de ella... De todos... Porque solo les dijeron que me iría, no me dejaron decírselo en persona...

Lástima que seamos los miles que estamos fuera, que apreciamos lo valioso de estar en Nicaragua. Con todo y sus defectos, y que cada vez más los políticos la joden... No deja de ser lo más hermoso que he visto...

¿Saben de qué me acuerdo? Cuando en el cole cantaba el himno... Y como si nada... Simplemente lo cantaba mientras pensaba en verle el culo a la profe de Mate... Nunca pensé la nostalgia tan grande, el dolor tan fuerte que me provocaría oírlo... Es imposible evitar que el nudo en mi garganta se derrumbe en lágrimas... Es imposible no llorar... Es imposible no añorar, no extrañar, no querer volver con todas mis fuerzas... Es imposible no sentir nostalgia por todo lo que dejé atrás... Las lágrimas... incontrolables, pero cesan. La tristeza, incontrolable, pero permanente.



Continuará...

Cuando...


Cuando todos se vayan ya
hasta tú
y no quede ni yo acompañando mi silencio
y no quede ya la lluvia serena que lo lava todo
ni la mas ligera esperanza de que vuelva
de que no se vaya
y sea una sombra empecinada en mi soledad;
entonces,
sabré que cuando te busque de entre todas las gentes de el mundo
solamente tú, serás tú.

Risas.






La niña salió a la ventana con las primeras notas.

Su madre cubriéndose la cara asomó la sonrisa de sus ojos.

Ella se dejó llevar por las palabras de otro en la boca del muchacho de la señora de la casa de junto.Qué tan distinto sería el asunto después de el enamoramiento!?Finalmente no importaba mucho.

La madre rió de desconcierto y de ironía.

La verdad sería descubierta sin sus palabras por la realidad. Igual que el amor que tendría que venir con el tiempo! A fin de cuentas el hijo del médico, volvería el próximo verano a desposar a su hija, la que reía por los nervios.


Basado en la pintura de Bartolomé ESteban Murillo "Jóven y su dueña"

P.D. de el autor: nadie como Calamaro con esa canción...

El correo más duro




Paulo se sentó frente a su computadora al ser alrededor de las 7 de la noche. Había sido una semana dura de trabajo, pero a él no parecía importarle. Su pensamiento estaba clavado en ese correo que desde hacía una semana necesitaba escribir, y que el miedo a perderla había frustrado, trabando sus dedos cada vez que lo había intentado, deshaciéndose en palabras que no encontraban la forma de convertirse en letras detrás de la pantalla.


Eran las diez de la noche de ese viernes, y luego de hurgar por todos los rincones de la internet, revisar su correo al menos cuatro veces, y beberse tres jarras de coca cola, al fin se decidió a abrir el maldito documento de Word, respiró muy profundamente, y comenzó a escribir la carta con que marcaba el fin o el inicio de la que podría ser la más importante de todas sus historias.


Tenía al menos dos años de conocerla. Y casi el mismo tiempo de quererla. Fue como el golpe de dos personas algo perdidas que s encuentran sin querer y se quieren sin encontrarse. No fueron nunca más que “amigos especiales”, pero eso ya le quedaba corto a Paulo y su corazón de soñador, al que había sorprendido en los últimos tiempos pensando muy frecuentemente en Ligia, la destinataria de la carta más dolorosa que hubiese escrito hasta el momento.


En sus primeros días de amores, Ligia y él ni siquiera se tocaron. Se gustaron desde un principio, sus risas hicieron eco paralelo en cada café que tomaron juntos, y esos últimos abrazos de despedida parecían no querer terminar. Pero no acababan en beso húmedo, sino en un “tal vez la próxima..tal vez la próxima”


Sus vidas eran un desastre, pero la amistad fue ordenando los ladrillos caídos, y sin darse cuenta, casi imperceptiblemente, se atraparon el uno al otro en un amor sin “te quiero”, sin besos y sin cercanía.


Pero sucedió que un día ambos dieron el paso. Ella temblaba en sus brazos, desechando todos sus dolores en los labios carnosos del hombre que la rescataba cada mañana y cada noche dentro de su cabeza. El por su parte, fue cediendo un poquito cada día, sin enterarse de que su corazón a prueba de balas cada día la necesitaba más, cada día la sentía explotándole más fuerte en la aorta y rebanándole el pecho en suspiros de cabellos negros rebeldes.


Pero ella no estaba siempre con él. Se pensaban mutuamente a cada instante, pero cuando dejo simplemente de quererla, y comenzó a necesitarla, se dio cuenta de que tan enormes se le hacían los espacios en que ella estaba desaparecida de las imágenes. “puta, es que seguro me estoy enamorando…”


Y con esa revelación, y en medio de varios días en que ninguno podía avanzar un poco más de lo que hasta el momento habían conseguido, desangró sus yemas en una carta extensa, larga y sincera, con todos sus dolores y amores refritos a la vez en una sopa extraña, de gusto agridulce y apariencia incierta.


El lo sabía. Este era el punto en donde aún podía volver ileso y verla por el resto de sus días con cariño, como alguien que no fue pero que dejó cosas lindas en sus pequeños momentos de amor. Y si daba el paso, era el definitivo, y si seguía adelante, era con ella por completo, o sin ella y feliz.


No podía decirle las cosas de frente. Las palabras se le hubieran perdido en un abrazo, en un beso de esos que nublan lo que se quiere decir. Ya no era inmune a sus caricias pidiéndole calor. Ya estaba casi perdido, y si era su destino caerse, al menos quería saber en donde lo haría, que las cosas inciertas nunca fueron de su agrado.


Al finalizar la carta, su alma era otra. Pudo sonreír, y dejar la incertidumbre que lo tenía tan mal. Copió el texto en el espacio en blanco de su correo, digitó la dirección, y colocó el cursor en el botón de “enviar”.


Tardó unos segundos, aspiró el humo de su cigarro, y titubeó antes de dar el clic final. Que mierda, pero si no lo hacía, las cosas no solamente seguirían iguales, sino que aparte tendría que enfrentarse con la cobardía de no haber afrontado las cosas a tiempo. Y Ligia sabía muy bien que él se estaba desbordando, e hizo algunos intentos por contenerlo, pero para el viernes en la noche, el derrame se hizo inmenso, tan liberador como un orgasmo. “aunque duelan estas palabras, carajo…”
“no soy tu prioridad. Y tal vez nunca lo sea. Así que entiende muy bien que en este momento necesito mi vida hecha de silencio, incluso el de tus palabras, para crecer y descubrirme. Por eso sé que necesito alejarme, que me esperan grandes cosas y necesito estar preparado para ellas. Y vos también. Debes sentarte y reflexionar sobre quién soy yo y que significo dentro de tu alma. Y si algún día quieres romper mi silencio, quiero que sea con una respuesta definitiva, y no con un tal vez. Ojalá esa respuesta fuesen las mismas palabras con las que yo te pienso en cada momento:

TE QUIERO!!


El correo estaba enviado. Y Paulo sonreía. Se durmió con el sueño del niño recién amamantado, y despertó hecho hombre nuevo, sin ella que le pesara, y dispuesto a trazar de nuevo los caminos que quería para su vida. Respiraba tan libre, y era tan feliz en su soledad sin dolores, que hasta se hizo a la idea de una vida sin la mujer que estaba comenzando a amar. Que rico es quererse tanto como para no temblar de miedo en la soledad.


Al ser la tarde del sábado, había pasado el mejor día, y el más tranquilo de los que recordaba en los últimos meses. Y casi que comenzaba a olvidar la causa de los dolores del día anterior, cuando un mensaje apareció en su celular, y movió todo lo que en unas pocas horas había construido:


“No sé si mañana amaneceré otra vez!

Ni siquiera si llegaré al anochecer de hoy!

Puesto que no tengo segura ni la próxima hora,

he decidido no desaprovechar ni el más mínimo momento

y decirte que…

TE QUIERO MUCHÍSIMO!!

Quien sabe

tal vez más tarde ya no pueda decírtelo!!

Has sido importante en mi vida,

Lo eres y lo serás mientras mi pecho continúe respirando!!”



Paulo esta vez no sonrió. Su risa se convirtió en carcajada, y rápidamente contesto las palabras que había deseado desde hace tantísimo tiempo:


“Pues entonces, Ligia, creo que es tiempo de que comencemos a respirar a un mismo ritmo”

¿Quién es?


No es alguien,
es una espada que nos hiere;
alguna bestia que a su paso
nos dicta el abismo
al que debemos lanzarnos
como burbujas diminutas.

No es cosa,
es una especie de algo
que atormenta nuestras pasiones
y enciende mejillas
hasta que el cuerpo
se vuelve campo magnético
o duda.

No es aire,
es más bien una rosa
que sutilmente baila,
nos vuelve pecaminosos
espías de la noche
y entendemos que algunos pechos
se necesitan.

No es muerte,
es alguna vena que explota
o la cama ancestral
de algún sueño húmedo.
Ninguna de las muertes que conozco
nos mira el sexo
sin tanto pudor.

No es la ausencia
ni el delirio.
No es ímpetu
ni razón.

Esta cruz sobre el cuerpo enardecido
es la boca
que nos ama.

ENREDAME DE AMOR

Me desenredas el alma y toda mi vida
Me desenredas el tiempo todos los días
Pero me encanta enredarme, todas las noches contigo



... Y si estoy loco vas a vivir en un manicomio conmigo

Estas canciones de Fonseca son apenas para los románticos enamorados y alegrones como yo :)


Feliz Semana, que la cancioncita les alegre los días :)

Luna menguante
















Mengua la luna.
Por los contornos más profundos
se me desatan las mareas.
Lloro, menstrúo, ansío.
Aplico compresas, contengo corrientes
Bebo
Ansío.

Mengua la luna
por los gestos más correctos
se me anuncian deseos.
Río, menstrúo, ansío.
Aplico ungüentos, censuro propuestas.
Bebo
Ansío.

Mengua la luna.
Por entre las palabras
se cuelan guiños.
Río, menstrúo, ansío.
Me encierro bajo siete llaves, me arropo de miedo.
Bebo.
Ansío.

Menguo yo.
Menstrúa la luna.
Llueven los ríos.

Voy al baño.
Sobre la loza blanca
gritan irreverentes
rojísimas gotas de vida.
Todo lo salpican, lo desordenan
lo descubren.

Me desfloran, me deshojan.
Duelen.

Se me revela el amor
de nuevo
y no sé qué hacer con él.

Menguo, menstrúo, siento miedo.
Lluevo. Me desangro.

Corro a limpiar los regueros,
los platos rotos
pedacitos de mi misma.
Roja, quebrada,
Desparramada.

Me quito los calzones húmedos
Voy al closet, saco unos limpios y secos.
No hay nada que dos
kotex nocturnas juntas
superpuestas, amontonadas…
no puedan mitigar.

Afuera la vida pasa como una ciruela
a veces gorda , jugosa y amarilla
a veces seca , arrugada, coagulada
mientras es la procesión la que sigue por dentro
y no pasa.

No pasa.


Julia

abril, 2008

K


Hubo alguien hace ya mucho tiempo de quien casi nadie sabe y a quien le debo todo lo que soy ahora.


Alguien que con amor me rescató de una de mis peores épocas y creó al hombre feliz que vive en estos momentos. Y puedo darme el lujo de decir que yo hice lo mismo por ella.


Poquitas personas conocieron nuestra historia, y quienes lo hicieron, querían que fuera eterna, pero ese no era parte del camino conjunto.


K pasó en mis brazos de títere triste y en peso muerto, a mujer alegre y completa, con su sonrisa eterna oculta en esos rizos dorados que fueron mi delirio durante los pocos meses en que estuvo a mi lado. Que satisfactorio es sentirse tan creador en la vida de alguien, y en especial para mí, saber que mi cariño ayudó a sanar su alma. Creo que es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida, a decir verdad.


Y lo que en realidad nadie se imagina es que en tan poco tiempo, y de la misma manera que yo lo hice con ella, K se convirtió en la mujer que más me ha ayudado a crecer y a ser feliz a lo largo de toda mi vida. Esa manera sencilla y fuerte de ver la vida me llenaron el pecho de una energía que hasta el momento no se ha acabado. K me hizo ver amor en todas las cosas que tocaba, y con ella en poco tiempo llegué a ser tan feliz como nunc a lo fui con ninguna otra persona, ni siquiera con mis amores más intensos y apasionados de adolescencia.


Es increíble como uno encuentra felicidad en gentes inesperadas. Es hermoso ver como dos personas que estaban a punto de muerte, se quisieron de una manera tan grande que se salvaron el uno al otro. Y aunque sabíamos que lo nuestro no estaba para ser más de lo que llegó a ser, nos despedimos en los mejores términos posibles, y cada quien siguió otros rumbos, sin olvidar nunca ese tiempo en que el amor se hizo en nosotros. Porque estoy seguro que lo que nos salvó no fue la pasión ni el tiempo compartido, fue ese amor del bueno, sencillo y honesto, de ese que cambia vidas y aniquila otras. Amor para K y amor para mí.


K es y será siempre eterna en mi corazón. De hecho, es la única mujer con la cual consideraría volver algún día, aunque creo que ya nuestros caminos a esta altura están muy separados como para volver a ser uno, y por el bien de un bello recuerdo creo a veces que es mejor que sea así. Sin embargo, no por eso la borro de mis pensamientos, y no por eso dejo de desearle, esté donde esté, la mayor de las felicidades y todas las bendiciones que Dios pueda darle. Es una gran mujer, la mejor que he conocido y la más completa en todo sentido. Se merece lo mejor que esta vida pueda darle.


Porque hubo un día en que una mujer que había olvidado lo que era amar, alguien de quien ya no salían palabras ni gestos de cariño, y alguien que cuando conocí con costos podía sonreír, llegó a mí con una carta y un regalo, y en ella dijo esas dos palabras inesperadas que nunca le había sentido, y que marcan el momento en que un corazón comienza a abrirse…



No guardo nada de mis ex novias nunca. Pero estas letras significaron mucho para mí, y por eso las conservo como uno de mis mayores tesoros. Por esta tarjeta, y por todo lo que esos rizos rubios significaron en mi vida, serás hoy y siempre mi K.


Ja!! Yo con una rubia de rizos?? Quien diría….


Besos, K. Que estés bien.


Recordar es vivir.

Un impás musical mientras volvemos. Vaya! quién se acuerda! A mi me llego!

Te gusto? quieres mas? Acá para volver a ser niños y acá.


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Perfume de un beso.